Existen
diversas crónicas coloniales referentes al pasado prehispánico que tienen
ciertas similitudes y vinculaciones entre ellas, como lo es su origen común. Existe
pues, la Crónica X bautizada por Robert H. Barlow la cual salió del Manuscrito Tovar, (1860) del libro VII de
la Historia natural y moral de las Indias
de José de Acosta (1590), del Códice
Ramírez, y posiblemente del volumen a la historia de la Historia de las Indias de Nueva España e
Islas de Tierra Firme (1867) de fray
Diego Durán y la Crónica Mexicana de Hernando
Alvarado Tezozómoc (1878). Todas ellas hablan de la historia de los antiguos
mexicas.
La
historia de la Crónica X, nace con la propuesta de Barlow, dónde se argumentaba
que tal obra tenía ciertas similitudes, como lo hacían el Códice Ramírez y el Manuscrito
Tovar- el cual es una versión corta de la obra de Diego Durán-, ya que esos dos; eran el mismo
documento pero en diferente versión. Barlow buscó las similitudes entre la obra
de Tezozómoc y Durán, lo que encontró es que ambas son crónicas pérdidas por un
indígena, están en náhuatl, tiene dibujos, y su elaboración se aproxima entre
los años 1534-36. Y dado a estás similitudes se le consideraba pues, la Crónica X.
La
historia del Manuscrito Tovar, se
remota en el año de 1568, cuando el virrey Marín Enríquez tenía un profundo
deseo saber por el pasado mexica, para ello mandó juntar información y
encomendó a Juan de Tovar como investigador, sin embargo éste personaje
necesitó recurrir a las fuentes orales y testimoniales de los viejos indígenas.
Lamentablemente su trabajo se perdió después de satisfacer la petición del
virrey. Más tarde Tovar se dio la tarea de reescribir lo que había perdido a través
de su memoria.
La
historia de Diego Durán trata de que escribiera su obra en dos volúmenes, el
primero sobre la historia de los mexicas (1581) y el segundo era sobre temas
del calendario y ceremonias (1571). Dieciséis años después Tezozómoc escribe su Crónica
Mexicana, donde habla de la historia de los mexicas, y cuyo trabajo es similar
a la de la obra de fray Diego Durán.
¿Cuál
es la relación entre todas estas obras? Los
manuscritos Tovar-Ramírez tienen su origen en la obra de Durán a cual es la
similar con la de Tezozómoc- la cual, de hecho sólo se dedica a la historia de los mexicas y no al
calendario y ceremonias como lo que hizo Durán- y que es una traducción de
relación escrita.
En
Tezozómoc y en Durán, llevan el mismo orden en el relato, ambos tienen largos
discursos con fuertes elementos de retórica, sus relatos son muy sustanciosos
(hay muchos detalles) y ambas tienen un mismo origen. Según Barlow esta
relación perteneció a una tradición de historia mexica-tenochca proveniente de
una tradición oral. Pero, ¿quién la elaboró? Es probable que debió ser un indígena;
conocedor de códices, de náhuatl, descendiente de la nobleza y estudioso del
Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco. No se sabe, podrá venir incluso de la
mente de Tezozómoc, solo queda afirmar que quien escribió la obra original
debió ser el autor más próximo a la Crónica
Mexicana.
Fuente
interpretada: Burlow, Robert H., “La crónica X. Versiones coloniales de la
historia de la mexica tenochca de Robert H. Barlow” en Revista mexicana de estudios antropológicos, México, UNAM,
Instituto de Investigaciones Antropológicas, 194, Vol. 7, pp. 65-87.